Antes de XEN
La infraestructura sobre la que corre el cerebro protege los datos de todas las organizaciones por igual, sin configuración de tu parte.
Tus datos viven replicados en varias regiones, cifrados en tránsito y en reposo, protegidos en el borde de la red y copiados de forma continua. Dentro de tu empresa, XEN decide quién ve, quién hace y quién aprueba.
La infraestructura sobre la que corre el cerebro protege los datos de todas las organizaciones por igual, sin configuración de tu parte.
XEN aplica tus roles: consultar, registrar y aprobar son permisos distintos por módulo y por persona.
Un compromiso de disponibilidad del 99,9 %, un acuerdo de tratamiento de datos y apoyo documental en auditorías.
Réplicas, borde protegido, cifrado, copias y recuperación a un punto en el tiempo.
Roles, permisos, aprobación de acciones e historial de cada decisión.
99,9 % de disponibilidad, acuerdo de tratamiento de datos y apoyo en auditorías.
XEN corre sobre infraestructura de clase mundial. Estas siete protecciones existen para todas las empresas desde el primer día y no dependen de ninguna configuración de tu parte.
Cada escritura se copia en más de una región geográfica. Si una región falla, otra responde sin que tu equipo lo note.
El tráfico entra por un perímetro que absorbe ataques de denegación de servicio y filtra peticiones maliciosas antes de llegar al cerebro.
Cifrado en tránsito entre tu navegador y XEN, y en reposo en el almacenamiento de datos y de documentos.
Los datos se respaldan de forma continua, no una vez por noche, y las copias viven separadas de la operación.
La organización se restaura al minuto anterior a un error, sin perder el trabajo del resto del día.
La red y los accesos se vigilan de forma permanente; una anomalía se atiende antes de convertirse en incidente.
El ámbito de cada consulta se resuelve en el servidor a partir de la sesión. Ninguna petición cruza de una empresa a otra.
La seguridad heredada se acompaña de compromisos por escrito para las organizaciones que los necesitan.
Consultar, registrar y aprobar son permisos distintos, por módulo y por persona. Los agentes trabajan con los permisos de la persona que los autoriza, nunca con permisos propios.
Un agente propone, una persona aprueba y XEN ejecuta. Los tres pasos quedan en el historial con quién, cuándo y sobre qué documento, y se consultan con los permisos de cada rol.
En tres lugares distintos, y ninguno depende del navegador.
La sesión se verifica en el servidor en cada petición; el ámbito sale de ella, no de lo que el cliente declare.
Los roles delimitan qué puede consultar, registrar y aprobar cada persona en cada módulo.
Las acciones que importan, las proponga un agente o una persona, esperan a quien tiene el permiso de aprobar.
Aislamiento, recuperación, contrato e historial.