El inventario es el módulo donde un mal arranque se paga durante meses. Dos decisiones al principio evitan casi todo.
Decisión 1: qué es un ítem
Si vendes la misma cosa en dos presentaciones, decide si son dos ítems o uno con dos unidades de medida. Cambiar de criterio a mitad de camino obliga a rehacer el histórico de movimientos.
Decisión 2: cuántos almacenes
Crea un almacén por ubicación física real, no por área de la empresa. Un almacén que no se puede visitar es un almacén que nadie va a cuadrar.
Carga el saldo inicial
El stock de partida entra como un movimiento de ingreso con su costo. No se escribe encima del saldo: se registra, para que el histórico empiece en un punto verificable.
- Un solo movimiento de apertura por almacén, con la fecha de corte.
- Con costo real si lo tienes, con el último costo de compra si no.
- Escribe el stock mínimo de cada ítem desde el principio: es lo que permite que la reposición se proponga sola.
Cómo se mueve a partir de ahí
Una venta descuenta, una recepción de compra suma y una transferencia mueve entre almacenes dejando rastro en los dos. No hace falta registrar nada aparte: el inventario es el resultado de la operación, no un informe que alguien actualiza.
El conteo físico
Cuenta por almacén y registra la diferencia como ajuste, con su motivo. La diferencia no se borra: queda en el historial y explica el costo del periodo.



